Cuídalo bien y dura más de 200 lavadas.
El bambú es resistente, pero agradece un lavado con cuidado. Sigue estas pautas y tus piezas Lilulila pasarán de un bebé al siguiente sin perder su tacto.
Los cinco símbolos que importan.
- Lava a 30 °C con un detergente suave, idealmente uno para ropa de bebé.
- Dale dos lavadas antes del primer uso : acelera la suavidad del bambú.
- Cierra los cierres y voltea las prendas al revés para proteger el estampado.
- Seca al aire. Extiende la prenda sobre una toalla o cuélgala en un gancho.
- Separa las piezas de bambú de otras con cierres, botones metálicos o velcro (como los jeans), que pueden jalar la tela.
- Sin suavizante. Recubre la fibra y anula la absorción del bambú.
- Sin cloro ni blanqueadores ópticos: dañan la fibra y apagan los colores.
- No laves muy caliente. Por encima de 40 °C la prenda puede encoger o perder la forma.
- No seques al sol directo mucho tiempo: puede desteñir los estampados.
- Evita la secadora. El calor directo encoge y daña la fibra de bambú: mejor al aire.
Lavar en cuatro pasos.
Prepara
Cierra cierres y botones, voltea la prenda al revés y separa por color la primera vez.
Lava a 30 °C
Ciclo normal, detergente suave, centrifugado medio. Sin suavizante ni cloro.
Seca al aire
Extiende la prenda sobre una toalla o cuélgala en un gancho. Evita el calor directo de la secadora.
Guarda
Solo dóblala: el bambú casi no se arruga. Plancha solo si hace falta, a baja temperatura.
El truco de la primera lavada.
Las piezas de bambú llegan suaves, pero alcanzan su mejor tacto a partir de la segunda o tercera lavada. Si al sacarlas del empaque las notas un poco delgadas, no te preocupes: lávalas un par de veces antes del primer uso y notarás la diferencia. Es el comportamiento normal de la fibra.
Dudas sobre el cuidado.
¿Por qué no puedo usar suavizante?
El suavizante deja una capa sobre la fibra que reduce la capacidad del bambú de absorber la humedad, justo lo que lo hace especial en muselinas, baberos y pijamas. El bambú ya es suave y lo es más con cada lavada, así que no lo necesita.
¿El bambú encoge?
Si lavas a 30-40 °C y secas al aire, casi nada. El riesgo de encoger viene con agua muy caliente o la secadora. Respeta la temperatura y seca al aire, y mantiene su forma lavada tras lavada.
¿Puedo usar secadora?
Mejor no. El calor directo de la secadora puede encoger y dañar la fibra de bambú. Sécala al aire: extendida sobre una toalla o colgada en un gancho.
¿Por qué salen bolitas y cómo las evito?
Para evitarlas, reduce la fricción y el calor al lavar. La viscosa de bambú es una fibra suave que, al frotarse con fuerza, suelta microfibras que se enredan en esas bolitas. Lava al revés, en ciclo suave, sin secadora y lejos de prendas ásperas o con cierres.
Mis piezas llegaron un poco delgadas, ¿es normal?
Sí. El bambú alcanza su mejor tacto en la segunda o tercera lavada. Dale un par de lavadas antes del primer uso y verás cómo gana suavidad y cuerpo.
¿Cuántas lavadas aguanta?
Más de 200 conservando su tacto y color, si sigues estos cuidados. Por eso muchas familias pasan las piezas de un hermano al siguiente.